viernes, 30 de noviembre de 2012

No tener el control de tus propios impulsos. La adrenalina fluye por la sangre, y el corazón late con más fuerza. Te ves capaz de atravesar el mundo en cuestión de minutos, y sentirte dueño de todo lo que te rodea, sabiendo que nada ni nadie podrá quitarte ese sentimiento eufórico. Pero todo lo que empieza también acaba. Y de repente estas nuevamente tocando el suelo pedregoso que te lastima y te produce incomodidad. Estas desconcertado. Viviste los desniveles de la vida en carne propia. Y te preguntas porque estás pasando por esta situación, pero al poco tiempo surge la respuesta de forma espontánea y obvia, el fracaso. Este te llevará hasta la parte más oscura de la fosa. Sintiéndote solo, acorralado y asfixiado. Pero entre tanto pensar. Abrís los ojos, tomas valor, sonreís y respiras en la penumbra, porque sabes que gracias a ese sentimiento de frustración, podes cambiar y ser alguien mejor. Vas a volver a armar cada secuencia de tu corta vida, pero esta vez dejarás de lado las piezas irregulares porque sabes que si las ocupas de nuevo todo será como el principio. Todo pasa por la experiencia. Todo se aprende.
A.R


domingo, 30 de septiembre de 2012

Él


Puede notar el vacío de su mirada, frente al espejo, frente a la nada.
Puede sentir el calor de su respiración, el temblor de sus manos, el latido de su corazón. Se pregunta si este seguirá en movimiento, pero de qué sirve si por ahí ya no pasan los sentimientos. Todos se esfumaron, y ahora son parte de un cuento de fantasía. Donde creer o no creer, solo depende de él.

Alguna vez se preguntó si ésta sería su realidad, su única verdad.
Hoy solo es uno más de todos aquellos que viven en soledad. El destino no les da tregua. Quien se acobarda se queda, y quien lo enfrenta, crece, madura y persevera, con heridas y cicatrices que demuestran la fuerte lucha contra el tiempo.
No le importa su pasado, ni su futuro, solo trata de arreglar y balancear su presente, porque a partir de éste, tendrá un mañana, una sonrisa, una nueva mirada. Y un reflejo frente a  ese espejo.
A.R

                                                                                                    

sábado, 14 de julio de 2012


No espero cambiar el mundo. No espero cambiar a las personas. Solo espero que se produzca un cambio en mi, para no esperar nada mas. Pero todo depende de mi predisposición, porque si yo no doy el primer paso, nadie lo hará por mi, nadie  se pondrá en mis zapatos para enseñarme y dedicarme su tiempo. Todos tienen una vida propia. Es comprensible, todos tienen sus problemas, sus desdichas, y sus oportunidades para ser feliz. Es solo cuestión de arrancar, y si me faltan energías, no me importa, lo mismo lo voy a intentar, sin reproches porque me gusta creer en lo inconcebible. Y a partir de todo esto, se pueden lograr cosas imposibles, o mejor dicho  que hasta ese entonces lo eran. No espero encontrar la completa felicidad, pero si ser feliz en ciertas ocasiones donde haya motivos para serlo, y así sabré el significado de la palabra valor. No espero ajustarme a las personas, para sentirme aceptado. Solo espero ser importante para esas pocas personas que me rodean, porque ellas lo son para mi.
No espero escribir fecundas palabras que no provengan de mi interior. Solo espero escribir palabras que me den una gran lección.
                                                   A.R