viernes, 2 de septiembre de 2011

16 años

16 años. Que loco, realmente me sorprendo a esta altura del juego, porque me di cuenta que los años transcurren rápido, y cuando menos me los esperaba. Siempre fui una persona que se basa mucho en los aspectos de la vida, bastante creería, lo tomo muy en cuenta. La vida. Mi vida. Es lo más valioso que puedo tener. El regalo más grande que recibí, el gusto de vivir. Es algo que nadie me lo va a poder arrebatar. Pienso de que en el momento en que me la entregaron, como a todo ser viviente en este planeta, llega como un muro desnudo, totalmente nuevo. Todavía con el plástico de protección. Así me la imagino, de esa forma. Ese muro empieza a construirse, y a fortalecerse cada vez más. Es escrito con las palabras más importante, y adornado con los pequeños detalles más privilegiados, de lo cual nos sostiene. Tiene fotos, recuerdos de primeros años y muchas cosas más, a medidas que dejamos la niñez pasando a otra etapa de nuestras vidas. Es duro, pero después de todo llega un tiempo en que te acostumbras, y una vez que lo haces, tratas de llevarla de la mejor forma posible. En ese muro también hay huellas, rupturas, y marcas. Pero de eso se trata, de aceptar, aprender, y de vivir de los errores. Pero sin embargo no me arrepiento de tenerlos, porque aprendí muchas cosas, y estoy orgulloso de eso. Aprender es unos de mis principales objetivos, sin límites algunos. Sin esta acción nada valdría la pena. No podría decir que estoy totalmente satisfecho, y ojala no lo esté nunca, porque si lo llegaría a estar algún dia, será el tiempo en que ya haya cumplido todo lo que anhelaba hacer, pero aun me falta mucho, y se que mas adelante aprenderé muchas cosas mas. Escribir, leer, y tomar de imágenes, es lo que me gusta hacer, pero todavía esta todo en proceso, tengo que hallarle un sentido común mas concreto. Yo quiero y espero que esta etapa sea una inolvidable, para que en el dia de mañana tenga esos recuerdos imborrables, y pueda contar mi historia. Así como cada persona las tiene. Creo que al final de todo, es fundamental dar a conocer lo nuestro, nuestras experiencias de vida, me encantaría hacerlo, seria el último plato para completar la cena, la parte más importante, la más esperada. Porque cuando los recuerdos vienen, te mantienen vivo, y especialmente al saber de que viviste  lo mejor. Suena algo irónico, pero es mi forma de pensar, me encanta sobrepasar el umbral de la imaginación. Es algo de lo que me sostengo dia a dia. Tengo mucho que escribir, y conocer, y para eso tengo que dar pasos y transitar el largo trayecto que me espera.
                                 A.R

domingo, 21 de agosto de 2011

Lo sé

Me gustaría tener la oportunidad de conocer personas que tengan mis mismas aspiraciones, ideas y pensamientos. Alguien paralelo. Se que esa clase de gente existe, tengo esperanzas, lo sé.
Hay días en que me siento rodeado de mucha gente. Gente que no conozco y no me conocen, a pesar de convivir la mayor parte de mi vida con ellos, pero me siento alguien diferente, como aguja en un pajar, el color verde entre los azules. La zapatilla sin el par. Así me siento. Solo. Tal cual. 
Tengo muchos prejuicios e inquietudes. Ya ni siquiera se que sentir. ¿Toqué límites? Espero que no. ¿Alguien quien me entienda? No creo, al menos acá en este contexto urbano en el que vivo, son pocas las esperanzas, o mejor dicho, nada.
Ojalá pueda hallar a esas personas, que se encuentran dentro de este gran mundo con gente de pequeños espíritus y corazones. Al menos uno, con eso me conformo, y así hablar desmedidamente sobre diversos temas y cosas que realmente me interesan, me importan, me fascinan. Todo lo que admiro y lo que no. Tengo que salvarme de esta blasfemia. Mantenerme de pies, con la mirada fija y atenta a cada costado, para no mancharme de malas influencias. No quiero llegar a acostumbrarme a convivir con esto, no quiero pensar que todo lo que hacen o digan es totalmente normal. No lo tengo en mente. ¿Así es el mundo?. La respuesta la dejo en el aire. Aire impuro, pesado. Abundado de todo lo malo puede llegar a ver de la escala del uno al diez. ¿Resultado? Cero a la izquierda. Espero que el tiempo este de mi lado. Mientras tanto sigo esperando.
Tengo esperanzas, lo sé.
                                                                                                                                                                                                   A.R

jueves, 11 de agosto de 2011

Lápiz y papel, una buena combinación. Más bien dicho, mi perfecta combinación. Desde el momento en que suceden las cosas, el lápiz corre y hace lo suyo, transmitiéndole a la hoja todo lo que en ese instante tengo en mente. Pienso, y organizo las ideas de una forma directa, paulatinamente.
Quiero poder cada día superarme un poco mas y a la vez ir aprendiendo e interpretando diferentes perspectivas de la vida. Para mí esto es una gran meta por llegar. Se extiende y se transforma en algo extraordinariamente concreto. Lo deseo. Aunque desear suena muy poco, y seco. Es algo más que desear, es algo que traspasa las barreras. Necesito más experiencia. Mi vida lo necesita. Todos la necesitamos algún día, en algún momento y situaciones cotidianas. Se que todo me ayudará para que la imaginación surja con mas facilidad  hacia la superficie de la mente, y para que nuevamente el lápiz y el papel, tengan un nuevo encuentro.                         
                                                                                                     A.R